Chavaladas
Este proyecto atiende en promedio 35 niños de 6 a 15 años que anteriormente consumían drogas, siendo muchos de ellos adictos. Ahora en este lugar cuentan con un lugar seguro donde pueden pasar el día y gente comprensiva que les apoya. Si es necesario las niñas y niños pueden pasar la noche en la casa. En el proyecto los niños aprenden a manejar su adicción para evitar recaer en su consumo. Con la ayuda del los educadoras y educadores se preparan a reintegrarse en sus familias y a volver a la escuela. Aquí reciben comida nutritiva y ropa, además participan en actividades deportivas como beísbol y basquetbol. El programa se completa por actividades artísticas (pintura, baile y teatro). Por medio de actividades recreativas y formativas aprenden a vivir en un ambiente de hogar diferente al ambiente en el que viven en la calle. El equipo educativo trabaja con un concepto pedagógico Americano conocido como STOP (Structure, Talk, Organisation and Parentsupport). Este método se adaptó a la experencia de Niñ@s del Fortín y a las necesidades particulares de las niñas y niños de la calle.
»Todos "nuestros" niños eran inhaladores de pegamento, drogadictos y robaban para poder comprar drogas. Muchos de ellos habían dejado a sus familias por el abuso de los padres y comenzaron su vida en la calle vendiendo tortillas, frutas o bebidas. Cuando volvían a la casa y no traían suficiente dinero, les pegaban sus padres. Por eso decidieron de seguir viviendo en la calle con sus amigos que se encontraban en situaciones parecidas. Para olvidar la frustración y el dolor sobre el abuso y la falta de cariño por parte de sus padres tomaban drogas y comenzaron así su vida de niños de la calle.«
Los niños que llegan al proyecto son traumatizados y se comportan de manera llamativa. Se requiere mucho tiempo para superar los síntomas tales como la intranquilidad interior, la inestabilidad o las pesadillas. En el proyecto aprenden a desarrollar relaciones interpersonales, una nueva autoestima y perspectivas para su futuro.
Para garantizar un éxito durable y la reintegración en la familia, los educadores se esfuerzan en involucrar a los padres a la atención de cada niño. Desde el inicio del proyecto hemos logrado a reintegrar 65% de los niños atendidos.
La casa del proyecto fue construida con el apoyo del "Comité Médicos para el Tercer Mundo". Con las donaciones que recibimos, Ayuda para los nin@s de Nicaragua cubre todos los gastos del mantimiento del edificio y de las comidas calientes, así como los salarios de la psicóloga, los educadoras/educadores y maestras/maestros.
